Comienza la temporada de la poda de árboles: ¿cómo se realiza?, por Decoración de Jardines Florama

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Durante los meses fríos, la poda debe realizarse para que las plantas se desarrollen mejor, pero no debe hacerse durante el periodo de heladas, ya que los tallos pueden romperse

Las podas en altura son de los procedimientos de mantenimiento más comunes, pero deben hacerse correctamente.

¿Cuáles son los precios de la poda de árboles?
La poda de árboles no es necesaria en la naturaleza. Las plantas de los bosques son capaces de crecer bien sin la intervención humana. Sin embargo, los árboles de jardín situados en zonas urbanas o a lo largo de las carreteras necesitan más cuidados y la poda se hace indispensable, para lograr una óptima decoración de jardines.

El coste de la poda de árboles varía principalmente en función de:

  • Altura;
  • La accesibilidad;
  • La duración de la intervención (de unas horas a medio día);
  • Equipo necesario (si se necesita una plataforma elevadora, el coste aumenta);
  • Personal especializado empleado.

Realizar las podas y el mantenimiento de jardines personalmente es ciertamente más barato, pero lleva mucho tiempo y puede ser peligroso, especialmente para los árboles altos. Si no se tiene la experiencia o el equipo adecuado, sin duda es aconsejable contratar a un experto. De esta manera se puede estar seguro de que el trabajo se realizará perfectamente y con las mínimas molestias.

Los profesionales suelen encargarse también de la limpieza y contención del follaje, así como del aseguramiento de las ramas grandes y de la llamada retirada final de la materia seca, las ramas y las hojas. De esta manera se consigue disfrutar de un jardín perfecto todo el año.

¿Por qué podar los árboles?
La poda de árboles tiene varios propósitos, en particular

  • Retirar las ramas muertas y el exceso de ramas;
  • Aligerar la copa y eliminar las ramas excesivamente densas;
  • Para mejorar el aspecto de un árbol.

Hay muchas técnicas diferentes, cada una con un propósito específico. Sin embargo, el objetivo final de la poda es siempre facilitar el crecimiento saludable de la planta y de esta manera conseguir un jardín ideal. Esto significa saber cuándo y cómo cortar y cuándo no.

Las herramientas de jardinería que se deben utilizar son tijeras de dos hojas o de una hoja, una tijera de podar o una sierra. Estas deben elegirse en función del diámetro de la rama, pero siempre deben ser afiladas. Además, el corte debe hacerse con la punta y debe ser limpio y ordenado.

¿Cuándo hay que podar los árboles?
Los árboles no necesitan ser podados muy a menudo y, desde luego, menos que los arbustos. En general, los árboles deben podarse una o dos veces al año, en invierno y en verano, siempre antes de que crezcan y germinen.

En cambio, durante los meses más cálidos, es mejor podar las plantas que crecen bien, pero dan pocos frutos. Sin embargo, no se recomienda la poda antes de agosto, ya que pueden quedar brotes tardíos.

¿Cómo deben podarse los árboles?
La regla básica es podar intensamente los árboles viejos y mínimamente los árboles jóvenes y fructíferos.

La cantidad de ramas a eliminar se calcula en función del tamaño, la especie, la edad del árbol y el objetivo específico de la poda. En general, debe eliminarse alrededor del 25% de la copa de los árboles más jóvenes, y más en el caso de los árboles más viejos.

Lo contrario ocurre con las ramas individuales: para equilibrar el crecimiento y la fructificación, las ramas jóvenes y vigorosas deben recortarse mucho y las débiles, poco.

Otro truco del oficio es asegurarse de que las ramas sean más cortas hacia la parte superior del árbol y más largas cerca de las raíces.

Errores comunes en la poda de árboles
Un profesional con experiencia también podrá determinar cómo podar los árboles de forma diferente según el tipo de árbol y los problemas que presente.

Es mejor no confiar en jardineros improvisados, especialmente para esta operación, ya que puede causar daños a largo plazo a la planta.

¿Qué no hacer?

  • Acortar el tronco demasiado drásticamente, ya que esto cambia la proporción entre la corona y las raíces. Cortar las ramas limpiamente
  • Arrancar la corteza;
  • Eliminar las ramas que están creciendo y que se harán fuertes;
  • Distorsionar la forma natural y el porte de la planta. Basta con retirar las ramas secas y recortarlas ligeramente.

La seguridad es lo primero
Esto debe hacerse con calma y cuidado, especialmente en el caso de los árboles altos.

Antes de empezar a trabajar, hay que inspeccionar la zona para asegurarse de que hay espacio suficiente para que las ramas caigan con seguridad.

Para el uso de las motosierras, existen normas específicas establecidas. Por lo tanto, estas operaciones deben ser realizadas por personal especializado y debidamente formado.

También se requiere ropa de protección específica, como cascos, gafas, viseras y guantes.

Normas de poda
La poda de árboles suele ser objeto de litigios, pero existen normas específicas en el Código Civil que las regulan.

En particular, es ilegítimo extender las ramas hacia la propiedad del vecino, y éste puede exigir la poda incluso mediante un procedimiento de urgencia.

En el caso de los árboles plantados en la calle, al representar un elemento accesorio de la obra pública, los propietarios de las casas vecinas no tienen derecho a exigir su tala, sino que sólo pueden reclamar daños y perjuicios.

Si se alquila, hay que recordar que el inquilino es responsable del mantenimiento ordinario y estacional del árbol. El coste de la tala del árbol, en cambio, corre a cargo del propietario.

Comunidades
En cambio, si se vive en una comunidad de propietarios, según el Código Civil, todos los inquilinos deben contribuir a los gastos de poda de todas aquellas plantas que sean funcionales al decoro de todo el edificio.

Conclusiones
Cuanto menos se toquen los árboles, mejor para que sean estables y bellos. Debe eliminarse un máximo del 20% de la superficie fotosintética, sin eliminar nunca las ramas principales, y debe evitarse cualquier poda en el periodo comprendido entre el repunte vegetativo y la completa maduración de las hojas.

En resumen, el árbol es una criatura compleja y no un objeto desechable y debe ser estudiado, observado y conocido en todos sus detalles.

En una época de cambio climático y fenómenos meteorológicos extremos, la correcta poda de los árboles debería ser una obligación para las administraciones públicas, ya que un árbol bien gestionado y cuidado puede soportar muy bien las condiciones meteorológicas extremas.

Una poda correcta que tiende a mejorar el ejemplar arbóreo también es capaz de evitar esas roturas de ramas provocadas por fuertes vientos, nevadas desastrosas o tormentas violentas.

La proliferación de empresas con jardineros no profesionales que sólo saben utilizar las motosierras sin entender ni conocer el valor real de los árboles es una actividad que debe combatirse con energía y decisión.

Todavía hay pocos arboricultores y paisajistas que conozcan las necesidades de los árboles y que trabajen profesionalmente, incluso comunicando y educando a particulares y administraciones públicas.

Los reglamentos ecológicos públicos y privados son de gran importancia para dictar las normas correctas de poda y gestión de los árboles, pero aún más importante la educación de administradores y residentes para devolver la dignidad al árbol y su valor medioambiental y social.

Fuente Comunicae

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